De todas las experiencias se aprende. Ella nos lo explica. Se nota que lo practica.
En su casa, los libros trepan por las paredes y los amigos se encuentran en un entrar y salir que no para. Porque Ruth es abierta de alma y cuerpo, y acoge a los diferentes y a la familia, a los afines y a los opuestos. Porque inspira solidaridad, confianza y muy buena vibración “a flor de piel”.
Es lectora, escritora, editora.
Es entrañable cómo insiste en esa faceta del “ser lector”, ese rasgo que la ha ido moldeando y que aún hoy es la actividad que más aprecia de entre todas a las que se dedica.
“Me ha marcado la poesía, me ha enseñado a mirar”
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De su familia recibió una herencia ilustrada; amor y respeto, y esa inmensa pasión por los libros. Y ella ha continuado alimentando esa herencia. Estudió, escribió y apostó. Sigue estudiando y escribiendo y apostando.
Aprendiendo de su infancia ajetreada y difícil, de su abuela, que era maestra formada en la Institución Libre de Enseñanza. Ruth estudiaba filología en Madrid cuando tuvo que criar a su hermana y ponerse a trabajar en lo que pudiera. Literalmente. Aprendiendo a sacar lo mejor y a algo que va a ser marca de su persona: a relativizar.
En esas estaba cuando, de repente, vio un anuncio en el periódico y ¡ay, lo que puede cambiar tu vida un anuncio! Se inauguraba la Escuela de Letras con profesores como Millás y Suñen, y ella se lió la manta a la cabeza y se matriculó.
“Cuando me hice lectora de manuscritos para una editorial (poco conocido “oficio”), adquirí una perspectiva menos “conspiratoria” de las editoriales, vistas por muchos como lugar donde se mandan manuscritos que nadie lee. Porque ahora sé que las editoriales se mueren por que les llegue un manuscrito que sea una obra de arte, que sea un éxito.”
“Si uno persevera, si uno desarrolla su voz y esta voz es buena, la voz se oye. Si hay talento, se ve.”
A Alfaguara llegó de la mano de Juan Cruz, periodista, de quien fue asistente personal varios años. Publicó dos libros de poesía.
Cruz le avisó que buscaban columnistas para la edición de Madrid de El Pais “Y como a ti te gusta tanto opinar y eres tan activa…” para allí que la envió. La recibió Joaquín Estefanía, entonces director.
Y se publicó su 1ª columna: La piel de la ciudad
La mirada enamorada, siempre, sobre Madrid, su ciudad y sobre sus gentes, la convierten en excepcional testigo, posición que no siempre es cómoda…., pero como nada fue cómodo durante toda su existencia, Ruth está en su salsa, siempre en ristre la bandera que da voz a quienes no la tienen. Es una voz que protesta por los abusos y habla por los avasallados. Le apasiona defender. Le hace sentirse bien en su piel.
¿Cómo elige los temas?
“Escribo sobre lo que yo opino y sobre lo que yo quiero. Especialmente del ámbito cultural.
Literariamente, sobre aspectos de la vida social y cultural, sobre personas que me llaman la atención, públicas o anónimas. Más que hacer opinión, creo que cuento lo que veo. Y eso me permite sacar a la luz cosas que si no pasarían desapercibidas. “
Desde entonces son 12 años de columnista de opinión.
Hoy combina esas pasiones lectoras y por la escritura con la de editora. Como editora de Santillana, coordina los coleccionables literarios de El País, encargándose de contenidos, equipos, diseño y producción.
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También es “Cronista de la Villa de Madrid”, cargo honorífico y vitalicio concedido como reconocimiento por sus publicaciones que tanto cuentan sobre Madrid y sus gentes, que Ruth minuciosamente retrata.
Que la eligieran se debió porque, según la concejala que la propuso.: “Si alguien dentro de 50 años tuviera que leer cómo era Madrid en aquellos tiempos, obligatoriamente tendría que leer a Ruth Toledano”,
Es un argumento con contenido. Porque Madrid para Ruth es un tema. Siente ese cargo como un honor y un compromiso (ya que además es la primera mujer y la más joven en ese grupo de 7 cronistas), y está aún más pendiente de lo que pasa en la Villa, si cabe.
Es natural en ella aunar, atraer a polos dispares. Es una capacidad. Por su gusto de lo diverso.
“Me gusta la gente, lo diverso. Me enternece la humanidad de las personas pese a sus diferencias, siempre hay cosas que unen. Si bien hay cosas con las que no puedo comulgar sí que tiendo a ver la parte más positiva de las personas.
Me ha marcado y me marca el sufrimiento, el de los animales sobretodo. Y por eso quiero darles mi voz porque no se pueden defender como se defienden los humanos, que tienen mecanismos y sociedades que los defienden. Puedo escribir sobre ello pero puedo no verlo cada instante. Pero no estoy en la línea del frente donde no podría resistirlo”
Así que Ruth ya hace lo que quiere. Da voz a quienes no la tienen.
Fotos de fotógrafa: Laura Jiménez
Texto de Daniela Vilarasau
Entrevista de Arancha Ruiz
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Información Adicional:
Autora de los Libros de Poesía: 1994 Paisaje al fin (Libertarias-Prodhufi Ediciones), y 1999, Ojos de quién (Huerga & Fierro Editores)
. Es coautora de los siguientes libros:
. Los cuentos de la calle del Pez (Turpin Editores. Madrid, 2004), junto con Moncho Alpuente, Manuel Rivas, Juan Madrid y Jesús Ferrero, entre otros.
. Los derechos de los animales (Idea Books. Barcelona, 2004), junto con Peter Singer, Jürgen Habermas, Jesús Mosterín, Arturo Pérez Reverte, Rosa Montero, Manuel Vázquez Montalbán, Antonio Gala y Francisco Umbral, entre otros.
. El orientalismo al revés. Homenaje a Edward W. Said (Los Libros de La Catarata. Madrid, 2007), junto con José Tono Martínez, Juan Goytisolo, José Luis Pardo y Javier Sádaba, entre otros.
. Como editora del Area de Coleccionables de Santillana Ediciones coordina las colecciones literarias que publica el diario El País.
. En 2007 recibió el Premio Periodístico “Solos de Clarín”.




#1 by eduardo egozcue on 3/Feb/2010
Ruth,
Maravillosa por dentro!
Maravillosa por fuera!
Maravillosa por donde fuera…..
Besazo!
http://www.eduardoegozcue.com
http://www.yachtinteriors.net