historiasdecracks

Cuando empiezo una clase me encanta pedir ejemplos de marca personal ya que conocer qué referentes tiene mi audiencia en la cabeza me sirve para comprender las expectativas de la audiencia y transmitir mejor la técnica.

 

Es más fácil explicar cómo desarrollar una marca personal cuando tu público visualiza un resultado real.

 

Es decepcionante –o admirable- constatar que hay unos criterios similares estemos en Barcelona, Madrid, Cádiz o Santiago de Compostela y que da igual que sea una empresa de banca, farmacéutica, gran consumo o tecnológica o una escuela de negocios u otra. Casi siempre salen los mismos. No hay clase que no mencione a Steve Jobs, Barack y Michelle Obama, Rafa Nadal, Ferràn Adriá, Madonna, Messi y Cristiano Ronaldo.

 

Cuando pido estos ejemplos estoy analizando los sesgos de mi audiencia, perjuicios que suceden de forma inconsciente en la mente y que controlan los actos sin saberlo. Quiero saber si consideran que la marca personal es algo que pueden aplicar a ellos mismos o es algo sólo para cantantes, futbolistas, políticos y emprendedores mediáticos.

 

Menos mal que siempre hay un pensador lateral, un radical libre que se salta la tónica y da un nombre distinto. Entonces siento una punzada de adrenalina y como una flecha busco al participante y le pido que repita el ejemplo. Un  nombre “desconocido” para el gran público –a veces también para mí- y aún así conocido para los asistentes. El presidente, fundador o directivo más carismático de la empresa o un referente sectorial y/o líder de opinión, esa persona que muchos de los presentes conocen como me indica un cabeceo de asentimiento en la sala.

 

¡Eureka! Entonces sé que de verdad van a aprender la técnica de la marca personal. Y lo sé porque mi audiencia está reconociendo que es positiva la visibilidad de un profesional y de manera inconsciente- muchos todavía no lo han relacionado como tal- consideran que la marca personal está para algo más que aplaudir el ego y jalear la fama del sujeto.

 

La matriz de la marca personal

 

Cada maestrillo tiene su librillo y si preguntas a los distintos autores que teorizamos sobre el tema daremos una matriz distinta aunque los objetivos y resultados sean los mismos.

 

Mi matriz de marca personal está pensada como una ecuación en la que hay que despejar la incógnita de:Matriz de marca personal

 

  1. Qué (actividad/sector/función)
  2. Cómo (atributos, personalidad)
  3. Para Quién (aliados, cultura, ubicación)
  4. Para Qué (realización profesional y trascendencia social)
  5. Por Qué Tú (por qué te han de dar la confianza y recursos que necesitas)

 

Estas coordenadas me ayudan a desarrollar un diagnóstico sobre la marca personal del profesional. Como un Sherlock Holmes del talento investigo qué sabemos y qué no sabemos hasta detectar los elementos críticos que de forma determinante hacen brillar el liderazgo y el talento de ese profesional.

 

Como decía la célebre frase del investigador de Sir Arthur Connan Doyle:

 

“Es un error capital el teorizar antes de poseer datos. Insensiblemente uno comienza a deformar los hechos para hacerlos encajar en las teorías, en lugar de encajar las teorías en los hechos”. 

 

Es un error capital tratar de diseñar la marca personal siempre desde las motivaciones, talento y deseos de la persona- desde el “Qué”-. A veces sí, a veces no. Porque quizás lo que esa persona quiere hacer no le interesa a nadie y más que marca terminas provocando frustración personal.

 

Más de 350 casos de marca personal me han enseñado que la marca personal a veces nace del “cómo”, es decir, de la manera única de hacer algo de un profesional. T desde ahí puede que encuentre un “para quién” -alguien a quién le interesa- y que al comenzar una andadura juntos descubra un “qué”.

 

Otras ocasiones descubro que ese individuo por circunstancias personales o profesionales tiene una rica red de contactos en un segmento concreto e identifica una necesidad. Sabe “para quién”, llega a un “qué” y entonces la ecuación desvela el “cómo diferencial” que satisface a todos – a ellos y a él-.

 

Ejemplo de marca personal offline

 

Tengo muchos y buenísimos ejemplos de marca personal offline, personas que tienen una gran reputación que pone en valor su talento y objetivos pero carecen de rastro digital intenso. Si tienen una huella en Internet hoy ha sido creada por otros, no por sí mismos.

Drucker

Os hablaré de un profesor y pensador, Peter Drucker. Muchos lo consideran el padre del Management, una persona muy discreta en su esfera personal que conceptualizó algunos de los mejores principios sobre la gestión de empresas en el momento en que la profesionalización de las organizaciones requería de principios éticos y de rendimiento de alto nivel.

 

Heidi

También os hablaré de Heidi Rozien, una existosa inversora de start-ups en Silicon Valley que supo crear una red de newtorking de talento y recursos que fortaleció de forma definitiva el ecosistema emprendedor de San Francisco con sus famosas cenas de pasta con tomate.

 

Os hablaré del artista Enrique Baeza, un poeta de las palabras que hace unos retratos muy especiales. Puedes encontrar sus obras en galerías y reseñas en noticias pero él no invierte su tiempo y recursos en construir reputación digital sino relaciones offline –que luego a veces tienen su eco online.

 

Ejemplo de marca personal digital

 

Podría hablaros de muchos de los consultores que como yo mostramos nuestro conocimiento aprovechando el altavoz que nos prestan las redes sociales. De personas como Enrique Dans, Pilar Jericó, Andy Stalman, Andrés Pérez Ortega, Yoriento o Eva Collado.

 

Pero prefiero explicaros casos de directivos de empresa que además de tener una marca personal offline desarrollan su identidad digital para comunicar sus atributos de marca personal.

 

Anna Gener AguirreComo por ejemplo Anna Gener, la Directora General de Aguirre Newman Barcelona. Además de dirigir un amplio equipo especializado en diferentes disciplinas inmobiliarias tiene un activo compromiso con Barcelona y el impulso de la actividad económica y social de la ciudad siendo –aquí veis qué bien construye su networking-

 

  1. Miembro del Royal Institution of Chartered Surveyors (MRICS)
  2. Miembro de la Junta Directiva del Círculo Ecuestre
  3. Miembro de la Junta Directiva de la PIMEC
  4. Miembro de la Junta del Barcelona Urban Cluster
  5. Miembro del Advisory Board del Club Inmobiliario de ESADE
  6. Miembro del Consejo de Consejeras del Observatorio Mujer Empresa Economía de la Cámara de Comercio de Barcelona

 

Además es una apasionada de la arquitectura y el diseño y se define como #Barcelover. Para los que os estéis en redes sociales os interesará su perfil de Twitter e Instagram con imágenes muy seleccionadas sobre los rincones más especiales de la ciudad @agenersurrell

 

No tiene blog. No pasa nada, no hay que tener un blog para desarrollar marca personal digital. Hay que elegir las redes que comunican su diferencial de la forma más accesible, adaptado a la personalidad y cómoda para cada personal.

 

Y lo mejor de todo, otros se hacen eco de su marca personal y le ayudan a difundirlo, como este video que prepararon cuando Anna fue madrina de la nueva promoción de alumnos de ESIC 2016.

 

https://www.youtube.com/watch?v=nWYw1azZnTg

 

 

Arancha Ruiz

 

El desarrollo de la marca personal requiere de una estrategia y de un plan de acción. Un diagnóstico de lo que es relevante y diferente y un plan para hacer que los demás lo valoren para colaborar.

 

La marca personal necesita simplicidad y foco y en la estrategia y perseverancia y repetición en el plan de acción. Los que aprendieron, perseveraron y colaboraron lo consiguieron

  •  
  •  
  •  
  •  
  •