historiasdecracks

Escribí en abril de 2009 una historia, mucho antes de que Historias de Cracks naciera como blog. Sentí la necesidad de compartirla y se la envié a uno de mis bloggers favoritos, YORIENTO, quién conmovido por la historia tuvo a bien publicarlo.

Esta era la historia:

El otro día hablaba con un chico que estaba desesperado por cambiar de trabajo y se me ocurrió usar un símil agrícola.

“Tú estás haciendo todo lo que debes hacer en búsqueda de empleo”  -le dije- . “Si tuviera quepuntuar la gestión de tu marca personal te pondría un 10, y en su comunicación otro tanto. Quieres dedicarte a algo muy específico como el mundo de la guitarra, y tienes un blog en el que hablas de guitarras, guitarras, guitarras. Además has acudido a todas las ferias del sector, entrevistado y publicado en tu bitácora tus conversaciones con los grandes entendidos del tema, dándote a conocer a ellos y a otros que comparten tus aficiones. Tocas en un grupo. Publicas en revistas especializadas. Tus perfiles en las redes sociales están muy trabajados y hay un mensaje único y consistente: guitarras, guitarras y guitarras (con algo de viajes y animales para amenizar)”.


Pero nada se mueve. Tiene otro trabajo que da de comer su cuerpo pero que está consumiendo su espíritu.

Y entonces para animarle se me ocurrió acudir al símil. Mira, esto es como si tuvieras un huerto. Has plantado todas las semillas, las has abonado y regado, y por mucha prisa que tengas no va a crecer más rápido. Así que da un poco de tiempo al mercado para que te conozca, mientras sigues mimando tu huerto, por lo menos unos seis meses más antes de plantear otra opción. –“ya, pero es que fuera hay una terrible tormenta y tengo mucho frío” – apostilló.

Si pasados 6 meses sigue sin crecer, tendremos que pensar en otro tipo de sembrado. Guarda sin embargo una esquinita para tu siembra ideal y amplía tu registro de cultivos.

Otra amiga, en un contexto totalmente distinto también usó un símil agrícola: Arancha, me piden que haga de sandía pero soy una pera, siempre seré una pera y me encanta ser una pera. Y no quiero ser una sandía, ni siquiera un ratito.

Estamos en unos tiempos difíciles que nos hacen dudar, pero la pera tiene razón en algo. Consistencia y persistencia son las claves del éxito.

Recurro con frecuencia a dos citas:

Tony O’Rielly, exCEO de Heinz Foods: “Busca un nicho de mercado, y luego asegúrate de que hay mercado para ese nicho.”

Galileo Galilei: “All truths are easy to understand once they are discovered; the point is to discover them.”

Últimamente, y con riesgo a equivocarme, he llegado a dos conclusiones: ahora el mercado pide especialización y las personas piden pasión. Muchos autores como Yoriento y Penélope Trunk, defienden el “haz lo que te apasiona y triunfarás”, pero ¿hay alguien dispuesto a pagar pasiones tan micro-especializadas?

A mí me gusta pensar que mi amiga la pera y el guitarrista triunfarán a pesar del tiempo de perros que hace ahí fuera.

Pues resulta que esta historia tiene final feliz.

No había vuelto a hablar con el guitarrista, pero me encontré con su mujer casualmente y, menuda alegría la mía, cuando me dijo que ahora es trabaja en Yamaha, por supuesto en su línea de guitarras. Os podéis imaginar la pasión con la que vivirá su trabajo. Y qué suerte tiene Yamaha.

Celebro que finalmente esta empresa creyera en la importancia de incorporar una persona que une su profesión y su pasión. Alguien que no dejó de cuidar su huerto y perseguir su sueño.

***No quiero ponerme demasiado sensiblera, pero estoy convencida de que esta historia servirá de inspiración a muchos que a veces dudan si tirar la toalla. El tesón y la pasión a veces triunfan, con crisis y todo.

Seguro que puedes impulsar más tu talento y mejorar tu marca personal.
Contáctanos y te ayudaremos.

  •  
  •  
  •  
  •  
  •