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Gracias a @andreagumes me llega este vídeo sobre las distintas formas de enfocar la felicidad en el trabajo según la década en la que la persona ha nacido.

El vídeo muestra una excelente radiografía de las percepciones personales de la felicidad profesional influenciada directamente por la sociedad de cada generación. 

Como hemos subrayado en muchas ocasiones en este blog, la felicidad en el trabajo se alcanza cuando se cuenta con un equilibrio entre tres factores fundamentales:

AUTONOMÍA + COMPLEJIDAD + RECOMPENSA

(Idea recogida por Malcolm Gladwell en su obra Outliers). 

Usando generalidades y siendo consciente de que hay miles de excepciones, podríamos resumir que cada uno de estos tres elementos han ganado protagonismo frente a los otros en cada una de estas generaciones:

  1. Para algunos -los millenials- por ejemplo, la autonomía es lo más importante. Para ellos no es tan importante la recompensa (salario) sino la capacidad de contar con tiempo libre para sus intereses. 
  2. Para otros -los de los 80 por ejemplo- la complejidad creciente es imprescindible para sentirse realizado. 
  3. Y la recompensa -en términos de estatus y dinero como para los de los 90- puede ser el verdadero motor de su ambición profesional. 

Creo que merece la pena reflexionar sobre si lo que las personas han primado en cada caso es lo que realmente les importaba más a ellos o a la sociedad en la que vivían. Habría que preguntarse si la sociedad debería decidir qué elemento es el más importante para las personas en su carrera profesional a costa de otros factores. Porque probablemente ni fuera tan bueno ser ambicioso a cualquier precio ni ahora tiene que ser tan positivo buscar la total autonomía por encima de la complejidad o incluso de una cierta recompensa.

El equilibrio equilibra. El equilibro realiza.

Y por último, una idea más antes de dejaros con el video.

Nuestra generación ha alargado el término juventud hasta considerar que a los 40 se es joven y se tiene que vivir como un joven. Vivir como un joven sí, despreocuparse de construir un futuro no. Con una esperanza de vida de más de 85 años ¿quién va a pagar tu manutención y cuidados cuando ya no tengas capacidad de trabajar? Tienes que pensar en construir un modo de vida para poder vivir dignamente cuando te falte la vitalidad.

Se puede ser feliz siendo pobre y joven. Pero es mucho más difícil siendo viejo y pobre.

El video

Seguro que puedes impulsar más tu talento y mejorar tu marca personal.
Contáctanos y te ayudaremos.

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