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Como consultora de marca personal estoy acostumbrada a tratar con personas que acuden a mí en busca de orientación. Algunos parten con un lienzo en blanco y necesitan clarificar su situación, tienen una carrera pero necesitan darle coherencia antes de decidir hacia dónde moverse. Otros, tienen una gran imagen en su cabeza y ya han decidido lo que van a pintar pero no saben con qué materiales hacerlo; necesitan saber cuáles son sus opciones. Por último, está ese grupo que tiene varias ideas, pinceles y colores en su mano pero no saben cuál escoger; saben dónde están y cuáles son sus recursos pero no pueden tomar una decisión.

Todos estos grupos son diferentes y, sin embargo, todos tienen una cosa clara: buscan alcanzar la carrera que quieren y acuden a mí para que les ayude a hacerlo.

Pero, a veces se me olvida que estas personas son una minoría. Y es que, no todo el mundo tiene claro si está o no contento con su carrera. Es más, como bien señala Darius Foroux en su artículo How to create a career?, hay profesionales que ni siquiera distinguen entre trabajo y carrera.

En este post me gustaría seguir reflexionando sobre esta idea y hacerme eco de las enseñanzas sobre orientación profesional que comparte Darius en su artículo. Pero antes de seguir me gustaría preguntarte: ¿Tienes la carrera que quieres?

No dejes que otros escojan por ti

En su artículo Darius parte de una vivencia personal y señala que una de las mayores enseñanzas que aprendió durante su vida profesional fue que debería perseguir una carrera y no un trabajo.

¿No es lo mismo? Darius también se hizo esta pregunta y hasta que no se vio en un trabajo por el que no sentía ninguna pasión no descubrió la diferencia. Si te sientes atrapado y ves que no cuentas con una perspectiva de futuro. Incluso, si te preguntas cómo has llegado a ese punto… Te lo aseguro, ese puesto no es el adecuado para tu carrera.

A veces, los profesionales pueden verse en un puesto de trabajo y sentirse “encadenados a la mesa” sin tan siquiera proponérselo. ¿Por qué? Simplemente porque no toman las decisiones sobre su carrera de forma consciente, dejando que otros escojan por ellos.

En este punto Darius es tan contundente como acertado señalando que “deberíamos de dejar de poner nuestras carreras en manos de otra gente. Tenemos que tomar el control decidiendo nuestros pasos conscientemente”.

¿Qué carrera quieres?

¿Alguna vez te has parado a pensar qué carrera es la que quieres? Muchas personas ni siquiera se han planteado si su situación actual es la que verdaderamente desean.

Por otro lado, algunos sí que han reflexionado sobre este aspecto pero, simplemente, tenían miedo de dar el salto. ¿Por qué? Pues porque, como bien señala Darius, crear una carrera es difícil.

Pero, al final del día, no importa qué es lo que nos guste hacer. Lo importante es haber tomado cada una de las decisiones que nos han llevado hasta ese punto de una forma consciente.

Esto significa perseguir una carrera concreta porque queremos. Esto pasa por, por ejemplo, no aceptar un trabajo simplemente porque necesitemos el dinero o escoger la formación que a nuestros padres les habría gustado que hiciésemos.

La clave para acabar el día sin preguntarse cómo has llegado a esa situación es ser partícipe de cada paso.

Los cinco puntos para empezar a crear tu carrera

Llegados a este punto quizá tengas dos cosas en mente. Por un lado es posible que te haya quedado claro que tienes que ser tú el que decida tu carrera profesional. Mientras que, por el otro, quizá te estés preguntando por dónde empezar.

En este punto, me gustaría compartir con vosotros los cinco punto para empezar a crear tu carrera que Darius explicó en su artículo, dando mis impresiones sobre ellos:

  1. Analízate a ti mismo: Una carrera de éxito debe de estar cimentada en tus puntos fuertes. No podrás triunfar haciendo algo que se te de mal. Por eso, el primer paso es descubrir cuál es tu talento.
  2. Identifica cuáles son las industrias que encajan con tus puntos fuertes: Quizá te encante algo que realmente no se te da bien y, como Darius explica, en ese caso es mejor que lo dejes como un hobbie. Como él mismo señala, persigue una carrera que te guste pero se te de bien; es la única forma de poder vivir de ello.
  3. Mejora tus habilidades universales: Simplemente siendo bueno en tu trabajo no llegarás a ser un profesional de talento. Tienes que reforzar habilidades que pueden no estar tan relacionadas con tu área pero que, sin duda, te ayudarán a alcanzar tus objetivos más fácilmente. Por ejemplo, mejora tu expresión escrita, tus capacidades de liderazgo, gestión personal o persuasión.
  4. No seas impaciente: Nadie se convierte en un profesional de éxito de golpe, la carrera profesional es un camino, no un destino. Es vivir el día a día. Disfrútalo.
  5. Sigue aprendiendo: Sigue avanzando, cuestiona, reflexiona. Aprende. Estudia cada día para seguir desarrollándote como profesional, pero también como persona. Solo así conseguirás los resultados que buscas.

Trabaja en un mapa de tu talento y aprende qué busca el cazatalentos.

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