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¡Tu imagen cuenta más de lo que crees! Hoy os voy a contar cuáles son las ventajas de ser guapo y cómo influye la belleza en la búsqueda de empleo. Y es que si creías que el debate histórico de “¿Qué influye más en un proceso de selección?” era entre habilidades y conocimiento, te sorprenderá saber que en realidad también hay un tercer elemento en juego: tu apariencia.

Gracias a The Economist, llegó a mis oídos un libro que lo demuestra. “Messengers: who we listen to, who we don’t and why” está escrito por dos psicólogos, Stephen Martin y Joseph Marks, que han investigado sobre cómo las personas reaccionan ante el estatus que refleja el físico.

Y no creáis que se refiere a si la persona lleva un bolso de Prada o un Rolex. Habla del aspecto físico entendido como nuestra fisonomía y pose. Éste influye poderosamente en la percepción que otros tienen sobre características -habilidades- como el liderazgo y/o la capacidad para gestionar equipos y compañías.

Uno de los ejemplos que mencionan es el siguiente: entregaron a un grupo de estudiantes 100 fotografías de directores generales. Entre ellas, 50 correspondían a altos ejecutivos de las mejores empresas del Fortune 1000 y los otros 50 eran de los que estaban a la cola. Les pidieron que las clasificaran en dos montones. A un lado debían poner a los que creían que poseían excelentes dotes de liderazgo y al otro, el resto. Cuando los investigadores analizaron el resultado se dieron cuenta que los estudiantes habían acertado ampliamente. El físico de los ejecutivos había sido un indicador muy fiable de que eran lo que se puede considerar “personas de éxito”.

Un buen físico ayuda

Existe una cierta duda de si el físico lleva a mejores oportunidades o si mejores oportunidades te llevan a obtener un mayor atractivo físico. Según algunos autores, se trata más de lo primero que de lo segundo.

Si eres guapo o atractivo, o más concretamente, si tu apariencia coincide con los cánones estéticos asociados al liderazgo, tendrás más probabilidades de ascender. Esto se debe a que las personas de tu entorno tendrán el sesgo interno de que tienes más y mejores competencias que el resto. Y no solo hablamos de guapos o feos. La altura también es un indicador. En otro estudio, se demostró que los hombres altos ganaban más salario que sus iguales bajitos. Y que la medida de la mandíbula también tiene un peso importante. 

¿Cómo afecta la apariencia física a la selección de candidatos?

En un conocido estudio realizado en Italia, los candidatos enviaron un gran número de CV iguales que tan solo se diferenciaban por la foto. A partir de ello, los seleccionadores obtuvieron dos resultados importantes:

  1. Priorizaron por belleza: Los CV que incluían la foto de una persona «atractiva» (o mejor dicho, alguien que seguía al pie de la letra los cánones de belleza y estereotipos físicos), tenían un 20% más de probabilidades de conseguir ser entrevistados que los que no tenían foto.
  2. Discriminaron por género:  El 26% de los hombres no-atractivos eran contactados para continuar en el proceso, mientras que los CV que contenían fotos de mujeres poco atractivas solo eran llamadas en el 7% de los casos. 

¿Es una cuestión de belleza? ¡No siempre! 

En el libro mencionado anteriormente, Stephen Martin y Joseph Marks explican el descubrimiento que encontraron en otro estudio. Este hacía referencia al siguiente sesgo tan peculiar: 

  • Si la empresa está en un momento de bonanza y éxito, los consejos de administración tienden a elegir a líderes que no parezcan egocéntricos para dirigir la compañía.
  • Si la empresa afronta problemas de negocio, los narcisistas tienen más posibilidades de ser elegidos. Parece ser que cuando vienen tiempos difíciles, los consejos suelen respetar más o les resulta más fiable dejar las riendas de la empresa a un tiburón.

El «efecto halo»

Muchos consejos y seleccionadores se dejan llevar por el «efecto halo» al elegir a sus candidatos. Este principio de sociología básica tiene que ver con la idea de que cuando detectamos una característica positiva en una persona -básicamente si es guapa y/o atractiva-, inconscientemente le asociamos otros rasgos positivos como la bondad o la inteligencia. 

Un ejemplo muy básico del efecto halo es en el caso de las películas infantiles más clásicas, dónde vemos cómo los niños identifican rápidamente al héroe porque es el dibujo que representa los cánones de belleza actuales. Gracias a estos rasgos, inmediatamente saben que se trata de “el bueno”.

Tememos a menudo la sustitución de las personas por las máquinas en procesos de selección. Pero lo que está claro es que ellas no se dejarán llevar por estos sesgos involuntarios. Salvo, claro, que se basen en el histórico y que, sin saber muy bien por qué hay unos requisitos u otros, repliquen lo que hacemos los humanos sin ningún tipo de espíritu crítico. No hemos de olvidar que las máquinas son mucho más rápidas, pero sin una estrategia clara de selección, lo único que hacen es acelerar el error.

Identifica lo que es importante en tu proceso de selección

  • Si estás liderando un proceso de selección porque eres directivo o responsable de RRHH, recuerda marcar muy bien en la oferta qué tipo de perfil buscas para ese puesto. ¿Cuáles son las habilidades y conocimientos requeridos para el trabajo? ¿Qué experiencia profesional o estudios académicos deberían ser imprescindibles? Y por último, ya más subjetivo, ¿qué carácter o atributos buscas en tus candidatos? Recuerda que lo más importante es que esa persona haga bien su trabajo, a no ser que su trabajo sea de modelo. Y si por lo que sea el puesto requiere cierta presencia física, notifícalo también. Los candidatos valoran la transparencia.
  • Si estás inmerso en un proceso de selección porque eres un profesional que está buscando empleo, analiza muy bien las características que piden para el puesto y asegúrate de cumplirlas. ¿Qué habilidades, atributos, experiencia o estudios pide la empresa en la que te estás postulando? ¿Los tienes? ¿Te sentirías cómodo trabajando para esa empresa? Es muy importante hacer un research previo para conocer el sitio donde trabajarías y ver si su cultura, valores e integrantes van con tu filosofía profesional o no. Asegúrate bien de que es donde quieres estar.

Hay que estar muy atento a los detalles. Por eso insisto a menudo en lo importante que es definir una estrategia de selección. Identificar los puntos críticos de un puesto y tomar distancia con la ayuda de un externo o aliado. Para que se puedan elegir las personas más adecuadas que necesita cada reto. Sea guapa o fea. 

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